Con su traje de luces dorado,
aparece por la gran puerta
de la plaza roja que alberga
toros y toreros encapotados.

El murmullo del público desaparece
el toril polvoriento se abre
y un negro toro orgulloso aparece…

Sus músculos al espectador acomplejan
en los toreros ven su reflejo, y vitorean
cuando el torero el miedo atrás deja.

Armado con colores y capote,
al bravo animal se enfrentan,
un rictus serio muestran
cuando del acero, el rojo brote.

Dedicado a José Tomás