Que Dios me perdone
Mayo 17, 2008 por Raúl Retana
Le digo que le voy a matar y se echa a llorar. Le digo que no servirá de nada. Y que está quedando en muy mal lugar. Le digo que le eche un par de huevos a lo cual me río, porque resulta que tengo los suyos en un tarro delante de mí, bañados en formol. Y ante esto solo puedo reír, y me siento bien, muy bien. Me siento casi vengado, casi completado, me embriaga una extraña sensación. Y solo quiero matarlo.
Me mira con los ojos desorbitados, como si estuviese loco. ¿Loco yo? Ja. Y en la camilla en la que está amordazado solo huele a sangre y muerte. Puedo sentir su dolor. Y todas esas mujeres a las que el inútil deshuevado ha violado y pegado me lo están agradeciendo, lo noto. Y yo comparto su dolor. Soy un sicario y acuden a mí, y en cierta manera yo acudo a ellas. Soy como el hermano mayor que nunca tuvieron y jamás las defendió. Soy como el padre que jamás las quiso. Soy su protector y continuaré siéndolo hasta que mi dedo no pueda apretar más el gatillo.
No me confundáis con un putero. Yo no trabajo a cambio de sexo ni nada por el estilo. Ellas me pagan como si matara a alguien normal, pero yo estudió el caso. Por mucho que te lleves mal con tu marido no le voy a pegar un tiro. Por mucho que le odies no le voy a matar. Pero resulta que la mayoría de mi clientas no mienten, y sus maridos las violan y pegan.
Por mucho que acudas a la justicia, él si quiere te puede matar. Por mucho que jueces dicten sentencias de alejamiento, él si quiere se va a acercar. Por mucho que lo intentes por métodos legales, él si quiere te va a matar. Y tú, niña, no puedes hacer nada. Y tú, niña, en la mayor parte de los casos tienes bocas que alimentar. Agachas la cabeza y aguantas otro golpe. Y la ira y la impotencia te recomen por dentro. Nadie te ayuda. No puedo ver tanto dolor. Ahí es donde entro yo.
Tú me lo cuentas. Yo te escucho. Yo veo en tus ojos que no me mientes. Fijamos un precio que será más alto si incluimos tortura, por ejemplo, arrancarle los huevos. Normalmente lloras en la reunión, y normalmente tus lágrimas muestran alegría. Y yo me siento bien, muy bien. Acordamos todo de palabra y te digo que no te arrepentirás. Y tú a veces me dices que aun le quieres. Y yo me estremezco, y me pregunto como un ser tan puro puede seguir amando… Y te digo que le querrás más cuando este bajo tierra.
Y ahora que sabéis todo esto, sabed que el tío acaba de ver sus pelotas en el tarro y se ha desmayado. Le acerco un colirio con olor muy fuerte y se despierta. Vuelve a llorar. Me dice que le perdone. Y yo le digo que si acaso el perdono alguna vez a su mujer.
Sabed que acabo de disparar al gilipollas de los sollozos en una pierna. Le diré a su mujer la verdad. Lloró como una nena, y ella ha aguantado como un hombre. Le pregunto cómo se siente al ver que se han cambiado los papeles.
Ella ya puede empezar una nueva vida. Ya no tendrá que volver la vista atrás en cada esquina. Ni que ocultar con maquillaje los puñetazos. Ni llorar a escondidas. Ni fingir que no pasa nada. No aguantar más. No más miedo. Va a encontrar la paz. Yo la voy a ayudar. Voy a hacer lo que la justicia no se atreve a hacer.
Me acerco a la camilla, introduzco mi pistola de cerámica en su boca. Noto el olor a miedo. Y disparo. La pistola emite un estruendo, la habitación huele a polvora.
Espero que Dios algún día me perdone. Su sangre lo deja todo perdido. Y yo solo digo:
-Amén.
Rincón de un escritor es un weblog inspirado en mi vida diaria y vivencias. En el encontraras artículos de diversos temas.
Buen relato, con un trasfondo de denuncia social. Me ha gustado
Un abrazo!!
Ninguna agresión sin respuesta.
Un abrazo
Yo creo que la inmensa mayoría de las mujeres que sufren esto, lo aguantan porque es algo que dan por hecho.
Sí, igual que el chaval que aguanta al cabronazo de su padre porque es el que le ha tocado en el reparto, el alumno que aguanta a ese estúpido profesor que además de no enseñarle tiene la desfachatez de suspenderle, el vecino que pone la música a tope a las 3 de la madrugada y no le deja dormir….¡Igual que cualquiera de esos casos!
El problema es ése; que el ser humano da por hecho que tiene que vivir con lo que la vida le da!!, venga ya!!!, como si no pudiese luchar, como si fuese incapaz de ganar o triunfar…Incapaz de escapar.
Éstas; son mujeres que no hacen nada por miedo a fracasar y no se dan cuenta de que el mayor fracaso de todos es no hacer nada…
Pero, así es la vida, quien no da la cara por sí mismo… “malo”, porque tampoco querrá que nadie la dé por él (ella)… no se fían de sus actos pero tampoco de los de la política, la policía, el gobierno, los abogados y lo jueces.. o ¡simplemente la socidad en general!… No se fían de nada… Prefieren lo malo conocido que lo bueno por conocer… pero coño!!!, cuando lo conocido es muy malo.. lo que viene no puede ser peor!!!… En el fondo son eso.. estúpidas e imbéciles… Y el día que se den cuenta… ya será demasiado tarde….
Por esto y por muchas cosas más creo que en ese texto falla algo muy importante.
“De nada sirve ayudar a quien no quiere ser ayudado”.
¿Por qué dar la cara por alguien si ese alguien jamás será capaz de agradecértelo? ¡¡No lo entiendo!!
No sé, a lo mejor mi egoísmo es incluso peor que un asesinato… jeje.. asi que… como dice el texto… “Que Dios me perdone”.
Un saludo!!!
Firmado: Alba R.G.
me gusta un monton la crudeza del texto, el hablar sin tabues, la verdad, ya es hora de que alguien diga la puta verdad, supongo que hay mucha rabia en mis palabras, y se que son subjetivas, pero queria explicar algo a Alba: hay muchas cosas que pueden hacer a una persona de buen corazon quedarse al lado de alguien que jamas le agradecera nada. cuando no tienes nada, no tienes casa, ni dinero, ni empleo, ni familia, solo tres hijos pequeños y vacio, es muy duro separarse de la persona que le proporcionara a tus hijos todo eso que necesitan, aunque te este pegando palizas, pero gracias a dios, esa mujer se dio vuenta de la verdad!!!!!!
TQM MAMA!!!!!!(L)
Como dice cristina ahí arriba, está muy bien cómo has conseguido darle crudeza al texto! ^^ Por otra parte, el sentimiento de denuncia y queja queda patente y hace reflexionar.
Muy buen texto, uno de tus mejores!
Saludos!
Una muy buena crítica en cualquier caso. Y respecto al comentario de Alba, estoy totalmente de acuerdo en que el conformismo no lleva a nada; no suele ayudar a una mejora de las cosas.Hay que luchar por lo que uno quiere y no tener miedo a los cambios.
Ahora bien, sobran los insultos a esas mujeres sin tener idea de las situaciones que atraviesan. Es cuestión de tener un poco de psicología y, por supuesto, empatía. Y saber que no sólo es cuestión de querer hacer algo. Hay otros motivos que las pueden retener (los hijos, el miedo a algo aún peor…).
Y por último, otra cosa en la que coincido con ella: su egoísmo es tan malo como pueda serlo un asesinato en muchos aspectos, no hay lugar a dudas. Y así va el mundo gracias a NUESTRO egoísmo (honestamente, también lo hago mío). Cualquier persona necesita ayuda de los demás cuando tiene un problema; la cuestión es que ella misma acepte esa necesidad, y para ello alguien tiene que ir abriendo sus ojos.
Alba, sólo espero una cosa: que el día de mañana no te ocurra a ti, porque es posible que te tuvieras que dar cuenta de que las cosas no son tan fáciles y que no eres estúpida ni imbécil, simplemente tienes miedo, como cualquiera lo tendría, y que se necesitan muchos cojones. Quizás te consideres demasiado inteligente o fuerte como para que sea así, pero nadie está libre de las desgracias, y una vez que llegan no se van así como así.
Genial Raúl. Sigue así.
Un abrazoO
lo primero
me gusta que escribas sobre cosas asi, la pura y asquerosa realidad…textos realistas!
y bueno respecto a los otros comentarios pienso que estais juzgando a la persona equivocada: no es la mujer la estupida por seguir a su lado, no es la mujer la ilusa que cree que puede cambiar, no es la mujer la cobarde incapaz de enfretarse a sus miedo…no! en vez de criticar la victima en esta historia, porque no lo haceis con la “cosa” que pega a la mujer que se supone que ama tanto, a la cosa capaz de matarla, a la cosa acpaz de hacer de su vida una pesadilla, a la cosa capaz de destrozarla la cara con acido (caso real), …¿¿acaso eso es amor??
La mujer en estos casos es una luchadora, una heroina!
y ademas, ¿¿que sistema judicial tiene nuestro pais, que una “cosa”(es que no s le puede llamar persona), pega a su mujer hasta destrozala, y solo le pone una misera orden de alejamiento.??..sin evitar que la cosa la vuelva a pillar y esta vez hasta matarla..