Mis días como profesor

La enseñanza ha sido siempre algo que me ha atraído en cierta manera. Una de mis grandes satisfacciones de siempre ha sido ver progresar a la gente. Enseñarla que no tenía límites, que no se debía que conformar, que debía intentar sus sueños. Ahora claro está cada vez que intentaba mostrar algo a alguien ocurría alguna de las siguientes cosas: o bien le importaba un carajo, o bien me decía que era un egocéntrico, o bien en este mundo de continuas distracciones había algo mejor que hacer. A sí que, ya desde pequeño decidí que la enseñanza no era lo mío, no porque no me gustara, sino porque no me hacían ni caso, y eso quieras que no, jode.

Yo he sido siempre alguien muy autodidacta y tengo que decir que casi todo lo que he intentado de esta manera me ha dado resultado. Pero el caso es que este año, el universo, Dios, Gea, o cualquiera de estas gilipolleces me ha puesto en el camino dos visiones opuestas de una misma realidad; la enseñanza. Una como alumno y otra como profesor, y os digo una cosa no se cual es peor; es como elegir entre un tiro en la rodilla o un tiro en el estomago. Pensareis que exagero pero la situación es cruda. Doy fe.

El caso es que este año hemos tenido una asignatura difícil a la par que moderna y bastante entretenida llamada Tecnología de la Información. Básicamente, no hemos abierto el libro, ya que con él a lo máximo que aspirábamos era a abrir Google. Sin embargo nuestro profe de dicha asignatura, había trabajado en varias empresas importantes y tenía una amplísima cultura acerca de las matemáticas en general y en particular, estas aplicadas a la informática. Dicho y hecho. Este año hemos visto lenguajes de programación, bases de datos, Visual Basic, etc Cosa que no hubiera sido posible con el puñetero libro que no valía para nada.

En la última evaluación yo le propuse al profe que viéramos algo de blogs. Al ser una tecnología tan reciente y que se actualizaba tan rápido (el verdadero boom de los blog empezó en 2006) al profe le había pillado de lejos y por lo tanto, no tenía conocimientos tan extensos como para hacer del tema una unidad, y puesto que yo y un compadre nos gustaba mucho el asunto este, nos propuso abiertamente dar las clases.

Yo la verdad pensé que era una broma. Pero no. Y así que me encontré delante de una veintena de personas que eran mis coetáneos de clase explicando los sistemas de publicación de blogs y todo el lío que es esto a lo que llaman blogosfera.

Tecnicismos aparte las clases no fueron tan gratas como me hubiera gustado. Tampoco me puedo quejar. Pero enseguida note que mi garganta se resentía y cada uno iba a su bola. La gente como es lógico no se enteraba de la misa la mitad, y es que yo no me había percatado de que mis pupilos empezaban desde cero. Así que intente explicar todo lo mejor que sabía (ya se sabe como es la informática, cuesta más explicarlo que entenderlo) y dio algún resultado. Algunos se enteraron. Lo de ser profesor va a rachas. Los menos días es la leche, todo el mundo se entera, y todo el mundo se queda con la boca abierta ante lo que es capaz de hacer. Pero la mayor parte de los días es un infierno. Una lucha continua que no da frutos y da la que yo como alumno que he sido toda mi vida me responsabilizo también y digo: he sido un cabrón.

Ahora tecleo estas líneas habiendo saldando mi deuda y preguntándoos que opinión os merece la enseñanza.

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9 pensamientos en “Mis días como profesor

  1. jajajajaja, Raul Retana: profesor por las mañanas, escritor por la tardes…
    Magisterio sería lo ultimo que estudiase en el mundo tio, te lo digo porque en mi colegio si nos han obligado a dar clases para el resto de la clase y hacer un examen del conjunto de nuestras explicaciones. Y cuando he tenido que dar alguna de biologia, historia, cultura clasica o geografia, me han rugido las tripas, todo mi cuerpo se movia y sudaba, pero nada peor que ver como algunos no te prestan la más minima atención y se la suda lo que tú digas o lo que hayas tardado en preparar esa clase. Es a partir de ahi cuando no puedo dejar de prestar atención a la explicaciones de los profesores, ya que recuerdo como me sentía cuando algunos me ignoraban en mi explicación. Personalmente me ire a turismo, la cual ya te recomendé, y por lo menos, seré director de recepción por las mañanas y escritor por las tardes…

    P.D.:Nada mejor que leer unas horas antes de irme a Inglaterra. Un abrazo hermano, ya te seguiré desde allí.

  2. ¡hola! lo primero disculpas por no escribir comentarios en tanto tiempo…. ¡los examenes, ya se sabe!

    buen texto,la verdad, nunca me habia parado a pensar en lo que siente el profesor cuando dormito sobre mi mesa, pero visto desde su punto de vista debe ser frustrante, todos los profesores deberían hacernos dar clase para ver lo que se siente, y así al menos a todos nos ocurriria lo mismo que a pixa, y valorariamos un poco mas su trabajo.
    sigue escribiendo así, besos.

  3. ¡Hola!
    Lo cierto es que es más difícil educar de lo que parece. Aún así, creo que muchas veces los profesores no se dan cuenta del poder que tienen en sus manos. Que pueden hacer que algún alumno se encamine por esa asignatura que ellos defienden, que ellos deben vendernos. Si son malos profes, pueden incluso alejarnos de ella.
    Yo nunca sería profesora, pues no tengo suficiente paciencia y me tomarían por el pito del sereno. Así que tampoco puedo hablar.
    Pero de lo que sí puedo hablar es como alumna. He tenido profesores geniales, que se curraban sus clases. En especial uno, aquel del que ya hablé. (Me recuerda al profesor de El Club de los Poetas Muertos, no sé si la has visto. La recomiendo.) Era un profesor que se la jugaba en cada clase, que nos revolucionaba. Puede que eso le costara el puesto, creaba retractores, porque era tal vez una visión distinta de la educación. Sólo te diré una cosa: Jamás he aprendido tanto ni he disfrutado más en clase.

    Ya me dirás qué opinas de mi comentario.
    Un beso.

  4. En primer lugar Pixa, estoy de acuerdo y suerte en el viaje, ya me contaras.
    En segundo lugar cristina gracias por tu comment y esta es tu casa.
    En tercer lugar María creo que tienes razón, que los profes que se lo curran y siembran recojen los frutos. Y jaja, si que he visto la peli, soy muy cinéfilo. A veces demasiado. De todas maneras es lo que hablabamos en artículo tuyo sobre tu profe yankee.
    En este artículo solo quería dar el otro punto de vista de la educación.

    Me gusta que opinéis, un saludo muy corso

  5. Y que lo digas. Alguna que otra vez me ha tocado exponer algo en clase, y no sé cómo lo hacen los profesores, pero yo no conseguía que mis compañeros entendiesen nada. En mi caso, hablaba de los 6 quarks y de las “fuerzas de color” de ellos, y el problema es que había cosas que no las entendía ni yo xDD Pero fue una buena experiencia!!! No sé, creo que es algo de lo que también puedes sentirte satisfecho y lleno ^^

  6. Pues la enseñanza, a mí me merece el máximo respeto. Si no fuese por algunos de mis profesores no estaría ni trabajando en lo que trabajo.

    Es verdad que la mayoría van a dar su lección y ya está. No les ves nada apasionados con las clases que dan. No te enseñan, directamente recitan lo que pone en un libro o en un plan de estudios que ellos han ideado.

    Pero, lo bueno viene cuando encuentras a profesores que merecen la pena. En mi caso, en la Universidad han sido varios: Luis Fernández (Programación II), Daniel Calzada (Servicios de Internet) y Antonio Leal (Fundamentos de los Computadores). Para más señas, la UPM. Estos profesores son unos cracks. Sus clases están llenas y enseñan de verdad su asignatura. Te hacen partícipe de su pasión por su asignatura. Lo dicho, son unos cracks.

    Llegar a ser como los anteriormente citados es muy difícil. Supongo que ellos cuando empezaron no lo harían tan bien como ahora, pero vocación se les ve. Encima, en la Universidad siempre te prestan más atención que en la Educación Primaria, más que nada porque te la imponen y no la eliges tú.

    Un ejemplo muy curiosos: Programación Orientada a Objetos explicado con el cuerpo de Marilyn Monroe, por Luis Fernández. Quizás el mejor profesor que he tenido nunca.

    Un saludo. Y si de veras tienes vocación de profesor, ¡hazlo! Es muy gratificante.

  7. Raúl, en menos de 10 años te veo como profesor 🙂 De hecho, tu vocación no se aleja mucho de la enseñanza. Escribir es compartir, trasmitir, enseñar, relacionarse, … evidentemente en otro contexto. Cumple la misma necesidad y función vital.

    Muy negativa veo tu valoración en tus días como profesor. ¡Lo hiciste muy bien hombre!. Dábais muy bien el pego tú y tu compañero. Muy buena presencia, soltura, competencia, manejo del rotulador, autoridad, … (pocos chistes, je).

    Ten en cuenta que la situación no era my propicia. Es muy distinto explicar a personas con un ordenador delante y con explicaciones casi al dictado. Con otro tipo de foro las cosas cambian mucho.

    El hecho de que no te atiendan no tiene por qué frustrarte. Eso no es problema tuyo, siempre y cuando hayas puesto de tu parte. Y tampoco te voy a decir que todo lo que se enseña merece atención (basta poner la tele o asistir a una de mis clases)

    De la misma manera que lo que escribes es pasado de largo por la gran mayoría, siempre llegas o impactas a alguien con lo que haces o has creado. Al final te das cuenta que ha merecido la pena.

    ¿El autodidactismo? Es fundamental, yo también soy un poco así. Debería ser también asignatura, sin libro y profesor, claro (ja!)

    Como veo que no has quedado muy conforme, el año que viene, si quieres, te invito a una de Matemáticas, elige curso y tema 🙂 Por supuesto, con ordenador y cañon proyector y los ejercicios para casa, se contestan en el blog. Faltaría más.

    Enhorabuena por este magnífico blog que has creado.

    Saludos.

  8. Veo que ahora entiendes lo que ha sido daros clase a los 38 fantásticos muahahahahaha

    Y cuando erais 23… no imaginas lo “chupi” que es que haya 15 personas gritándote cosas sobre el tema en cuestión todos a la vez y otros 8 mirando el techo o comentando algún bichorismo del día anterior.

    Pero hazme caso, MERECE la pena, a pesar del presente, a pesar de todo, MERECE la pena.

    Y te digo más, los profesores también admiramos a algunos alumnos y aprendemos de ellos.

    ¡¡Larga vida a Palahniuk!!

  9. Vaya, vaya. No me lo puedo creer. Gracias a ambos. Profe en cuestión, mi punto de vista ha sido sin duda subjetivo, ya que he dado unas cuantas clases, pero creo que tienes razón en todo lo que has dicho. Yo he visto el trabajo de campo de un profe y quizás no he podido apreciar los resultados y por eso mi opinión se ha visto limitada, no lo sé. Aún así, la experiencia me gusto. Y ya el año que viene liaremos una de las nuestras. P.D: el libro esta genial. Y ya le he dado a mi compadre el de Woody Allen. Le gusto 😉

    Y Paula vas a hacer que me ponga rojo rediós. Ya sé lo que es dar una clase jaja. Que viva Palahniuk, la generación Beat y sobre todo la perdida. (Cada uno barre para su casa).
    Un Saludete y qué ilusión. 🙂

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