Ensayo filosófico: el problema del mal

Gárgolas de París | Foto: Taringa

Gárgolas de París | Foto: Taringa

No sé hasta qué grado os habréis preguntado: ¿por qué existe el mal? O más bien, ¿qué es el mal? ¿Por qué de las personas brota? ¿Son malos los animales? ¿Es el ser humano el único ser malo? Y un cúmulo de preguntas de semejante o igual índole, que no sé a vosotros pero a mí me han atormentado y hubiera dado la mitad de mi vida por alcanzar su respuesta. Como sabréis, la filosofía se plantea muchas preguntas, pero se obtienen pocas respuestas. Allá vamos.

En primer lugar, el mal en cierto modo no existe, según por ejemplo los Escolásticos el mal es la ausencia de bien. No es que la persona tal o cual sea mala, sino que no es buena. En cierta manera esto es cierto, pero por otra parte no deja de ser una tontería supina o una mera observación. La filosofía oriental nos da algunas claves al respecto en todo lo relativo al Ying y el Yang. El bien y el mal. Uno no puede existir sin lo otro.

Así hemos llegado a una valiosa conclusión que no se ve a primera vista. Para que exista el bien tiene que existir el mal, ya que si no dejaríamos de tener conciencia sobre el último y la mayor parte de la experiencia surge de la comparación entre dos modelos que se oponen. Por lo tanto para que existan héroes tienen que existir en modo alguno villanos. Hasta aquí queda claro.

Por otra parte sabemos que el “concepto” de maldad en el animal no existe. Verbigracia: que un zorro se coma a un conejo puede ser un acto malo para las crías del conejo que tendrán más difícil su supervivencia, por el contrario para las crías del zorro será un acto bueno y desinteresado porque gracias a la muerte del conejo ellas sobrevivirán. Por lo tanto en el reino animal los actos no son ni buenos ni malos, simplemente son relativos.

¿Cuál es la diferencia para afirmar que un acto humano es malo y no relativo? Para este caso concreto hay que diferenciar lo que nos separa de los animales. En primer lugar nuestra “inteligencia” que nos lleva a realizar acciones con un grado de complejidad mayor, y en segundo lugar -y más importante- nuestra conciencia de “seres mortales”. Sabemos que vamos a morir aunque no nos lo creamos en exceso.

Los animales por su parte no saben que van a morir. Tienen una concepción de sí mismos en este sentido inmortal. Un animal cree que es eterno. Sin embargo un hombre es consciente de sus limitaciones y de modo alguno saber que no vivirá por siempre le hace ser malo, pícaro y aprovecharse de la vida, la tierra y los demás. (En cierto modo y sin generalizar).

Nietzsche por su parte lo vio claro con el eterno retorno. En su doctrina este gran filósofo del siglo XIX propone como una especie de complemento ético así como una renovación al Imperativo Categórico de Kant la idea por otra parte Oriental de que nuestros actos son eternos, es decir, de que nuestra vida se va a volver a repetir aunque no tengamos consciencia de ellos de igual modo que los animales no saben que son mortales.

Para ejemplificar de modo sencillo. ¿Robarías un banco sabiendo que en la vida próxima estarías obligado a repetirlo con todo lo que ello supone? Para ser sinceros yo creo que no. Por lo tanto está claro que el mal como oposición a la ética es meramente algo humano. El resto de acciones no son buenas ni malas porque lo que las produce no tienen tanto grado de decisión como nosotros lo tenemos. Para que se ejecute el mal es necesario encontrarse en libertad, con todo lo que ello supone.

Anuncios

3 pensamientos en “Ensayo filosófico: el problema del mal

  1. Muy interesante artículo.

    Últimamente me ronda por la cabeza cuestiones similares, sobre la comprension del ying yang, o el eterno retorno.

    A mi parecer los hechos no son necesariamente ni buenos ni malos, al igual que en el ying yang, lo que definen como malo no es necesariamente malo, simplemente es opuesto a otro, que es lo bueno, que tampoco es necesariamente bueno.

    Con esto quiero decir que el ying yang, por ejemplo, lo que quiere hacer entender es que hay que aceptar la vida como lo que es, tanto con lo bueno o con lo malo que conlleva, es decir, la profunda aceptación de la existencia, con su ying y con su yang.

    Ante el etorno retorno no sabría que opinar, quiero informarme más sobre la obra de Nietzsche y con un poco de suerte lograr comprenderlo.

    Espero verte pronto ^^

    Un abrazo hermano 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s