Un seguro no tan seguro

Incauto firmando el seguro

Incauto firmando el seguro

¿Saben una cosa? Tengo carnet. Me refiero al carnet de conducir. ¿Y qué? –se preguntarán-. El noventa por ciento del mundo lo tiene. Pues oiga, ese es el maldito problema, desde que me lo he sacado no sé qué hacer con él. Lo subasto, lo vendo al mejor postor. Creo que en estos tiempos hay más gente con el carnet de conducir, que con el carnet de identidad…

-¡Imposible!- me dirán. Pero si para el de conducir es necesario el primero. Es más, el de identidad es otorgado nada más nacer… Ustedes dirán misa y luego la cantarán en gregoriano, pero yo les digo que una cosa es tener carnet y otra muy distinta es tener “identidad”. Y quien quiera darse por aludido que se dé. Por esa misma regla de tres una cosa es tener carnet de conducir, y otra muy distinta es “conducir”. Y obviamente aquí el escriba por no coger, no coge ni el volante de la videoconsola.

El caso es que tras dos meses de papeleos, exámenes y apoquinamiento extremo (las tasas dejaron mi cuenta bancaria temblando, que para eso si que tienen prisa los cabrones) conseguí el carnet. El día después de que el examinador (por cierto era más serio que el Jefe Indio Caballoloco) me estampase el sello de APTO, me presente en mi compañía de Seguros. Contento, dispuesto a firmar  mis últimos papeles burocráticos y salir de allí mismo “motorizado”.

¡Qué inocencia Dios Mío! Me atendió una señora, al principio todo muy bien, pero a cada pregunta que le respondía se le tensaba un músculo del cuerpo:

-¿Cuántos años tienes?

-Dieciocho años.- (Los músculos de las cejas en tensión).

-¿Experiencia con el coche?

– Veintitrés clases de cuarenta y cinco minutos. (Párpados en tensión)

-¿Ningún año?

-Que yo sepa no llega ni a veintitrés horas…- (Seguro que era de letras, pero creo que no era una pregunta sino una afirmación porque a continuación le agarrotaron los músculos de la mano y manejaba el ratón como una autómata.)

-¿Llevas la “L”?

-Si.- (Más tensión ahora en la comisura de la boca. Yo ya me las estaba viendo venir….)

-Es que mira tienes todos los factores de riesgo: menor de veinticinco años, menos de dos años de carnet, con la “L”, varón…

-Pues ponga que soy afeminado oiga….

Me soltó una tímida sonrisa pero no le hico ni puta gracia, a mí lo que me estaba contando tampoco… Así que éramos dos tracas a punto de explotar, solo faltaba la chispa.

-¿Bueno entonces qué?- pregunté.

-Pues que el seguro te va a salir por tres mil euros…

-¿¿Qué??- volví a preguntar.

-Tres mil euros…

-¡¡¡¿¿¿Qué???!!!- revolví a repreguntar.

-Sí, sí, y además le tenemos que poner un dispositivo en el coche para comprobar que no se pasa de velocidad…

-¿Qué?- pregunté.

-De velocidad… -me contestó.

-¡¡¡¿¿¿Qué???!!!- revolví a repreguntar

-Un dispositivo…- me contestó.

-Oiga, que los tres mil euros al año de seguro valen más que el coche…. A lo mejor se ha creído usted que el coche es de choque y por eso…

-No, no, son tres mil euros…

Tras un tira y afloja, poner a mi padre de primerísimo conductor, jurarle en arameo que no era un terrorista, decirle que iba a ser un chico bueno, encomendarme a la iglesia de las descalzas, dejar un riñón como señal de mi buena fe y un largo etc. Acabé firmando el seguro como conductor eventual.

Es decir, ya podía coger el coche ha cambió de pagar el doble de lo que me cobraban, pero cuando leí los papeles había un gran asterisco y en letra pequeña: el seguro puede decidir no ejercer su función si el conductor accidentado tiene menos de veinticinco años, menos de dos años de carnet, conduce con la “L”, etc.

-¿Entonces – le pregunté a mi padre- puedo coger el coche?

-Eventualmente- me dijo.

-¿Y eso que significa?

-Que si te das una hostia, se lavan las manos…

Y el que no se lo crea reviente. He dicho.

2 pensamientos en “Un seguro no tan seguro

  1. jajaajaaj, dios, vaya diálogo esperpéntico. Yo nunca he tenido el seguro puesto a mi nombre, el día que lo haga me tocará pagar una burrada. ten en cuenta que si eres buen conductor podrás tener muchas primas y un seguro más barato cada año.😉 y ten en cuenta que desgraciadamente los niñatos insensatos que se acaban de sacar el carnet y son unos flipings que luego tienen accidentes son los que hacen que las compañías de seguros nos suban las pólizas. Eso funciona así, pero pagan justos por pecadores :S

    Oye, tu usas una cosa que se llama messenger?

    posdatA: ponte bueno, hijo, que como te pierdas muchas clases lo llevas jodido.

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