Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Julio Cortázar

El amor frente al deseo

Pero hay otra razón más rigorosa y delicada para separar amor y deseo. Desear algo es, en definitiva, tendencia a la posesión de ese algo; donde posesión significa, de una u otra manera, que el objeto entre en nuestra órbita y venga como a formar parte de nosotros. Por esta razón, el deseo muere automáticamente cuando se logra; fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno insatisfecho.

José Ortega y Gasset

Recopilación del Código del Bushido

Me he llevado una grata sorpresa al ver que estas pequeñas citas que saqué del Código del Bushido han tenido tanto éxito, e incluso algunos de vosotros las habéis llegado a halagar e intentar poner en práctica. Los que lo hayan hecho se habrán dado cuenta de su enorme dificultad. A los que no, las pequeñas citas le habrán servido por lo menos para reflexionar. Y a computo general, a todos nos ha servido para hacernos un poquito más grandes y lúcidos. A modo de final he recogido todos los textos, que son siete. Y he puesto un texto inédito del Hagakure que es una obra literaria inspirada en el Bushido.

Hagakure significa «oculto bajo las hojas», es inspirado en el célebre código Bushido. Señala el camino del guerrero, cuyos preceptos filosóficos y ética trascendental presentan al Bushi.
Bushido es vivir incluso cuando ya no se tienen deseos de vivir.
Hay que saber morir en cada instante de la vida, se vive el instante, el aquí y ahora, sumido en el eterno presente.
Para el Samurai, es preferible la muerte a vivir una vida indigna o impura. Eso transmite el HAGAKURE.
El Hagakure fue el libro de cabecera de Yukio Mishima, guardado durante siglos en secreto.
La vía del Samurai reside en la muerte.