¿Amistad por un disquete?

Pregúntate por qué lo aguantas. Por qué dejas que tu humille. Por qué sigues su mierda de consejos, y por qué sigues dando vueltas con él o ella por la ciudad, de rebajas o en tiendas de ropa. Sí, lo sabes muy bien, estoy hablando de tu “amigo o amiga” del alma. Del cual presumes delante de otros “amigos” y que nunca te ha dejado tirado, aunque bien sabes que es mentira.

Pregúntate por que se alegra cuando te derrotan, por que cada vez que él mejores notas su cara se ilumina conejil y te dice: – Tío, y esos resultados, seguro que tú puedes, si eres listo y cojonudo…- Tanta hipocresía junta hace que te den arcadas. Y lo sabes, lo sabes de sobra que en realidad está pensado <<Jódete, esta vez te he ganado>>.

Pregúntate por qué cada vez que le dices – Que te follen- se sorprende y se hace el aludido, abduciendo que él nunca se ha comportado así contigo y que jamás ha te ha utilizado para no estar solo. Por eso, cuando le llamas un viernes por la tarde, te dice que tiene muchos planes: ayudar a sus padres, recoger o cuidar a su hermano cabroncete, o incluso ya ha quedado, con unos vecinos y resulta que no te puedes venir porque es un grupo cerrado. Mentiras, mentiras y más mentiras. Esto es a lo que se llama hoy en día “amistad”.
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Los Pasos del Fracaso

Cojo papel y lápiz y detallo una estructura. Así que introducción, nudo y desenlace. Perfecto. Todo marcha. Me invento mil historias y vivencias, las pienso, pero ninguna es suficientemente buena, jamás paso de la introducción. Son amagos de novelas sin nudo y desenlace.

-Mierda-blasfemo en la noche. Agarro el papel de mi escritorio, lo arrugo y se pierde en la papelera, como los demás. No más relatos cortos. Joder, escribir no es hacer un blog. Tienes que leer más y mejorar la técnica. ¿A qué cojones aspiras? No eres capaz de escribir más de dos folios sin perder estilo, o que la historia vaya a la basura. (Hoy mi yo interior está que trina). Reconócelo Retana, no estás maduro, sabes que dentro de ti hay una voz que dice; << Todavía no, necesitas aprender y vivir más, no estás preparado>> ¿Y cuando lo estaré? Mi voz interior no da respuestas. Solo me maldice.

El interior de mi vida se va a la deriva, pierde fuelle. Lo peor que le puede ocurrir a una persona es saber que todavía no está preparado para vivir de sus sueños.
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Carencia Numérica

Cuando sacas malas notas, el índice de probabilidades de caer bien a tus padres se reduce a cero.
-Pero, si son solo dos asignaturas -comentas angustiado-, yo no tengo la culpa de que el “profesor” no me enseñe a estudiar su asignatura, no fomente en mí el deseo de saber más, y me comente su mísera vida y que se esté continuamente quejando de la falta de silencio y de autoridad que demuestra. Personas así solo hacen que se me corte el apetito. Yo no tengo la culpa de que no sea vocacional.
-Me da igual lo que digas tú y tus excusas. Si es que no estudias, no haces nada, ya te arrepentirás, estas tirando tu futuro por la borda-me comentan mientras pienso en que fue exactamente lo que ellos hicieron, o no hicieron pero estuvieron a punto- como sigas así todo el mundo te va a pisotear. Tú quieres ser como esos mileuristas que ganan poco y trabajan como esclavos, acaso quieres ser un perdedor, un fracasado, trabajar en la obra todo el día, ¿de verdad lo quieres? -La verdad es que yo quise siempre ser niño de Candeal para bailar todo el día-.
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No se puede comer

“Sólo después de que el último árbol sea cortado, sólo después de que el último río sea contaminado, sólo después de que se pesque el último pez, sólo entonces descubrirás que el dinero no se puede comer.”

Profecía India

Estamos sentados en nuestros sofás, tranquilamente, viendo como se destruye el mundo. Parece que nos han cerrado la boca con una cinta adhesiva invisible, que nos impide quejarnos de la realidad. Llevo varios días, por no decir semanas, dándole vueltas al asunto. Revisando folletines de historia, acudiendo a libros, a explicaciones. Pero todavía no entiendo como nosotros, la humanidad, hemos llegado a esta situación, triste y lamentable. Me da vergüenza, hastío, ver que la mitad del mundo muere de colesterol y la otra mitad de hambre. Me produce repugnancia que siendo y lo entrecomillo porque no estoy seguro “personas”, estemos matando a Gea (la Tierra) que tanto nos ha dado, sin pedir nada a cambio y todo esto ¿por qué? Me pregunto. Por el dinero, por un mísero puñado de billetes y monedas, ¿son tan valiosos? decid me la verdad, quizás sea cosa mía pero no lo comprendo. Le tengo odio, más bien pánico, y cada vez me alejo más de él. Me distancio como el amor no correspondido y miserable.
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Sonreí

El sonido de mi voz estremecía lo poco quedaba de racional en mi. Tras varios días sin dormir, fiestas, películas, etc. Lo único que pude sacar en claro es que el alcohol recorría mis venas. Como si corrieran por ser las primeras en despertar sentimientos atrapados por la sociedad, cultura, religión y el poco respeto que guardo a los que aman más su cuenta corriente que a su propia vida. Los neohumanos, unidimensionales provocadas por carteles de publicidad barata.
Ella con las pupilas dilatadas se encontraba frente a mí, rezando para que no dijera lo que iba a decir:
Te amo.
Sonó muy secó, casi surrealista. Me imagine la cara de gilipollas que seguro entornaban mis rasgos. La luna iluminaba nuestros ojos, cansados y rotos. Yo pali deciente, la acaricie el rostro esperando inútil, que sus ojos dieran indicios de aceptación. Los dieron, pero se negaba. No era por mi lo sabía. Había alguien más. Si no, no me hubiera agarrado del brazo, ni mirado de aquella forma. Las mujeres nobles, tienen el don de dejar que se acerquen, los que ellas quieren que se acerquen. En mi caso fue así. Pregunté el porqué, caprichoso, idiota, juvenil. Cegado por su tersa piel y creciente deseo de desear ver el mundo juntos.
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