La universidad es mentira

No me mientas por favor

Me digo que junto con el título nos deberían dar un curso de mecánica. Un curso de teleoperador. Un curso de reponedor. Y otro curso más, de ayudante del reponedor. Para que en el curriculum debajo de: Licenciado en Filosofía y letras, se vea: Auxiliar de ayudante de reponedor de latas.

Para que mi futuro jefe me diga: el trabajo es suyo, seiscientos euros por ocho horas al día.

Para que mi futuro jefe socarronamente me diga: la únicas “licenciaturas” me las tomo yo.

Para eso estudio cinco años. Para acabar con mi culo semejante a la bandera nipona. No penséis que tenéis futuro. Estudiar hoy en día no significa nada. Es igual de profundo que nuestros secos embalses.

Hemos sido promovidos al estudio por una generación en la que estudio era sinónimo de trabajo. Hoy en día estudio es sinónimo de paro, de Inem. Somos carne del Inem. Todos nos hemos imaginado -cuando lo vemos por la tele- haciendo cola en la fila del paro.

Hoy en día el paro es a la vida, lo que las gasolineras a los coches. Tarde o temprano, por mucho que viajes, tendrás que pasar por ellas.
Sigue leyendo

Anuncios

Si todo el mundo fuera como yo

Polo de Lacoste verde pistacho

Finge que te faltan cosas. Adelante, pídeselo a los Reyes Magos. Si nunca te fue este país, entonces pídeselo a Papa Noel. Escribe una carta contando todo lo prescindible que quieres. Y luego debajo, al final de la larga carta, escribe eso que escribes todos los años, con letra minúscula y apretada, no vaya a ser que se cumpla: que haya paz en el mundo.

Bésate en el espejo y repite: Si todo el mundo fuera como yo, no habría guerras.

Vuelve a fingir que tus zapatillas están demasiado viejas. Que con esa cazadora pasas frío. Que necesitas aquel videojuego. Que todas tus camisetas están dadas de sí. Convénceles. Di todo esto a tus padres mientras hablas con la boca llena. Llena de mazapanes, polvorones y turrón duro. Tan duro que es de justicia pedir un juego de cuchillos nuevos. También están viejos y dados de sí.

En navidad todo es necesario renovarlo.

En navidad todo es viejo y dado de sí.

Come como una foca hasta el límite del infarto. Después pide una liposucción. Y vuelve a ponerte como una foca. Si no tienes dinero. Sustituye la liposucción por el vómito, después de cada comida. Pero nunca dejes de comer. Para tu familia siempre estarás delgado. Eso no dice mucho de tu familia.
Sigue leyendo

Larra blasfemado

Mariano José de Larra

Hoy he leído en el periódico que han abierto una exposición sobre Larra. Si nunca has leído a Larra, cierra este blog. Si ni siquiera sabes quién es lo mejor que puedes hacer es: bañarte en gasolina y accionar la piedra del mechero. No te reprimas. No volverás a tener frio.

La noticia la he leído en el ABC mientras venía en el metro: llámame facha. El ABC en mi universidad es gratuito: llámame triste. Pregúntate entonces por qué todo lo distinto a ti es siempre negativo. Después mírate al espejo y dite lo tolerante que eres. Porque lo digas muchas veces no va a ser verdad.

El título del artículo es: “Larra se pone a tiro 200 años después”. Si no has pillado el chiste es que no hiciste caso a la segunda línea. ¡Cierra este blog! Si no entiendes nada, es que no hiciste caso a la tercera línea. ¡Usa una cerilla!

Larra se pegó un tiro. Creo que en estos momentos se estará revolviendo en la tumba ante el portentoso humor del columnista. “Se pone a tiro…” El redactor jefe le estará dando unas palmaditas. ¡Clap, clap! Cinco años de periodismo et voilá otro mago del humor en nómina.
Sigue leyendo

Me llamo LEGIÓN, porque somos muchos

Me llamo Legión...

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la orilla del lago, en la región de los Gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, desde el cementerio, donde vivía en los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para domarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras.

Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó a voz en cuello: “¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes”. Porque Jesús le estaba diciendo: “Espíritu inmundo, sal de este hombre”.
Jesús le preguntó: “¿Cómo te llamas?”. Él respondió: Me llamo LEGIÓN, porque somos muchos”. Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.
Había cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte. Los espíritus le rogaron: “Déjanos ir y meternos en los cerdos”. Él se lo permitió.
Sigue leyendo

Muerte por generación espontánea

La burra muerta. Foto: Periódico de Extremadura

Hoy como cada mañana, he encendido el ordenata para leer la prensa y lo más interesante de la red en las últimas horas. Para sorpresa mía este es uno de los titulares que me encuentro en Menéame: “Matan a una burra a patadas y con un palo en el recto.” Vaya, vaya. Pues esa no es una “recta” actitud. Y desde esta libre página me veo en la obligación de afilar pluma y estilete.

Cuando uno se adentra en la noticia de la que se hace originalmente eco El Periódico de Extremadura, descubre más novedosos e importantes datos. Los borricos en cuestión, tienen diecisiete años, eran una docena y estaban celebrando “los quintos”. He de confesar, que aquí el firmante pensaba que eso de “los quintos” no se celebraba desde que Franco fue Primer Corneta. Pero se ve que en esta nuestra España, hay gran afición por adquirir nuevas festividades (tipo Halloween) y jamás deshacernos de las viejas (como las de “los quintos”). Es una forma de aumentar los días de eróticos festivos, hasta llegar al punto de que estos sean más que los laborables.
Sigue leyendo