Feeds:
Entradas
Comentarios

Monumento que recuerda el atentado

Cuando me acerqué al monumento pude imaginarme la escena. Mateo Morral, anarquista ilustrado, conocedor de varios idiomas, hijo de comerciantes textiles estaba con un bonito ramo de flores. Era 31 de Mayo de 1906, día en el que contraían matrimonio Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battemberg. El primero un tipo más bien feúcho y con las pelotas acorde a su delgadez, y la segunda reina rolliza proveniente de la isla de culo apretado que es Inglaterra.

Madrid se vistió para la ocasión. Los futuros reyes contrajeron matrimonio en la iglesia de San Jerónimo del Real (enfrente del museo del Prado). Mateo Morral había realizado una serie de viajes a lugares tan dispares como Alemania donde había profundizado en sus teorías anarquistas. Además, ejercía como maestro donde aplicaba los métodos de enseñanza más innovadores para la época.

Vuelvo a mirar el monumento y recorro la calle de izquierda a derecha. Puedo imaginarme la comitiva y los vítores. ¡Vivan los novios! ¡Vivan Alfonso e Eugenia! Mateo Morral se había alojado en el número 88 de la calle Mayor, en un piso en renta. La calle estaba abarrotada de gente. Desfilaban caballos y comitivas reales.
Continuar leyendo »

Sección sobre Madrid

Hoy es día de estreno. Caminando por nuestras zonas preferidas de Madrid J.M y yo nos preguntamos por qué no hacer un apartado especial en el blog dedicado a las zonas más mágicas de la capital de España. Seguro que os sorprende gratamente tanto si vivís aquí como si no. ¡Espero que os guste!

Lost in Translation

Son las diez de la mañana. Es verano y tengo todo un día para tirar. Pongo el DVD y me calzo una película de Sofía Coppola “Lost in Translation” que es bastante simple y por ello muy compleja. Se trata de una película sobre el aburrimiento, la soledad y lo idiota que es la vida. Se desarrolla en la ciudad más perfecta y avanzada del mundo: Tokio. Y esto no deja de ser una gran metáfora.

Es Bob Harris (Bill Murray) el que nos pone en escena llegando a la ciudad nipona para rodar un anuncio de whiskey, el cual no para de beber. Su matrimonio ha entrado en una fase de estanque y se aburre, porque siente que nadie le necesita. ¿Quién no se ha sentido alguna vez así? Por otro lado tenemos el personaje de Scarlett Johansson que es una veinteañera esposa de un fotógrafo y que no sabe lo que quiere ser en la vida.

Principalmente la película me gustó porque trata de cómo dos personas que aparentemente lo tienen todo se sienten tan vacías en un mundo artificial, donde se dejan de lado las relaciones humanas y donde todos nuestros actos van encaminados a satisfacernos a nosotros mismos, en vez de a tratar de ser feliz y lo que es más importante: hacer feliz.

También algo que me gustó mucho a la vez que me impactó fue la sensación de que se acabarían acostando y el posterior desenlace en el que ante tanto vacío -hasta las cuestiones sexuales se dejan de lado- y lo que uno quiere es no quedarse solo y tener alguien al lado con el que por lo menos sonreír.

Es una película que está muy bien rodada y donde salen bastantes sitios famosos de Tokio. Es una película sobre la amistad y los valores, que en algunos momentos se hace lenta y donde prima una genial interpretación por parte de Bill Murray. Os la recomiendo.

Monos con ordenata

Dice Raúl del Pozo que los blogueros somos “monos con ordenata”. Más bien creo que cualquiera de los presentes, desde el que teclea esta columna hasta aquellos expertos que inventaron el castizo internete son (somos) unos chimpancés aporreando un teclado de una máquina que ni siquiera entendemos y en la que las soluciones se toman a lo grande, “format c:” o llamando al fulano de turno, que hace lo mismo previo paso de billetera vacía.

No se puede explicar de forma alguna, que el invento nos haya durado unos quince años. Quince años en los que las cosas buenas superasen a las malas y no viceversa. Ya tuvo que salir un soplacimbeles universitario que entre birra y birra inventó el afamado “Facebook”. Una red social que consistía en ahorrar a los universitarios fiesteros, el marrón de quedar y centralizarlo todo en una web, donde estuvieran todos los datos de su clase. Para estar bien informaditos de la siguiente cogorza.

El inventor de este nuevo y más poderoso “Gran Hermano” no tenía ni idea del éxito de su alcohólica idea. Si Orwell levantase la cabeza, descubriría como pasa a toda casta persona a sus allegadas y allegados en fotos delante del espejo en ropa interior. Poniendo morritos y exhibiendo las tetas (o guisantes todavía en crecimiento, depende de la foto) o poniendo su verguilla alicaída que se distingue detrás del infantil calzoncillo. Diciendo a ese falso espejo: ¡Pero qué rebueno/a estoy! ¡Coge pan y moja!

Todos los usuarios del “putiTuenti” tienen que enfrentarse ante tan bochornosas imágenes. Tienen que enfrentarse ante una “portera cotilla” que todo lo ve. Enfrentarse al nulo criterio de sus coetáneos que suben fotos con la responsabilidad de un mono ante un plátano que activa un misil. Dicen las culturas antiguas que cuando te toman una  imagen te roban el alma. No sé si el alma, pero sí que la intimidad, y mucho más cuando la exhiben ante cualquier persona que se dedica a revisar las fotos con la “cosa” en la mano y no es precisamente el ratón.

HOME

Este domingo no hay artículo, a cambio os pedería ver esta película que intenta cambiar el mundo. Averigua por qué…

Dilemas del toreo

Plaza de Toros de Las Ventas

Este lunes estuve en la plaza de toros de las Ventas viendo una novillada. Un amigo mío ese mismo día por la mañana me invitó a presenciarla y yo tras meditarlo un buen rato, acepté. A mi amigo le impresionó que me lo pensara tanto pero es que tengo mis razones. Porque en definitiva pienso que los toros al igual que la vida, son una tremenda contradicción.

Por un lado había una parte dentro de mí, que me decía que era un espectáculo bochornoso donde se mata un animal (soy un firme defensor de los animales). Ya sabéis el famoso eslogan: “la tortura: ni arte ni cultura”. Y por otro lado tenía en mí la sensación de mucha hipocresía. Demasiada hipocresía. Algo así como una serie de personas que te dicen, esto es una tortura y me quejo y me manifiesto para que lo prohíban, pero esto otro (que es mucho peor) no lo es.

Lo que quiero decir es que esta gente que se despelota delante de la (realmente bonita) plaza de las Ventas y se llena de kétchup las tetas y el cimbel mientras que los viejos que miran se acoplan el babero, son los mismos que acto seguido entran en una cadena de comida rápida donde sirven vaca, cerdo y pollo, cuya vida no ha sido precisamente el paraíso del amor y respeto a los animales que ellos tan chupi guay osea, reivindican.
Continuar leyendo »

El discurso maldito

Hace unos días que estoy mosca con un temita. El puñetero discurso de graduación. En mal hora lo acepté. Me halagaron y me dejé halagar. Sucumbí ante el canto de sirena y pensé que era un gran honor aceptar un discurso en representación del curso, al mismo tiempo se instaló en mí un gran sentido de la responsabilidad de hacer un discurso que diese la talla y mereciese la pena. Un discurso memorable alejado del relativismo y que diese por primera vez la voz a los sin voz, que hablase a aquellos que piensan que las películas de Walt Disney nos han jodido la vida. Quería componer un discurso de dardos, de puñales que se clavasen directos en el espectador. Y creo que lo conseguí.

Para ello me basé en lo que sabía. Picoteé de algunos libros y librejos tirando de citas de Byron, de Séneca, Sartre, etc. Estuve innumerables horas dándole a la tecla, corrigiendo y volviendo a corregir, grabándolo para ver que tal sonaba y tras dos días de esfuerzo pensé que ya era hora de pasar el borrador al profesor que me lo pidió. Yo se lo pasé en primer lugar porque fue él quien me encargó despachar letras y en segundo lugar porque es muy ávido para corregirme las cosas que a mí siempre se me pasan. Me llegó a la tarde un email con lo que le había parecido y sé que le gustó. Sé que eso fue lo que me había pedido y como buen mercenario yo aniquilé. La única cosa que no entendió fue esta frase: “Somos pequeños Ulises haciendo el equipaje hacía Troya”.
Continuar leyendo »

Julio Cortázar es uno de los mejores escritores de la literatura universal. Este escritor argentino destaca por un montón de cosas, pero sobre todo por sus cuentos, los cuales son una mezcla de surrealismo y desbordante originalidad en los que introduce elementos fantásticos en nuestra realidad cotidiana. Uno de esos libros que marco tendencia fue Historias de cronopios y de famas (1962) pero, ¿qué son eso de cronopios y famas? Muchos de los que se dicen entendidos juegan con esta pregunta y no hay mejor manera que el propio Cortázar nos explique lo que son.

En esta entrevista concedida al programa “A fondo” de TVE en 1970 nos da algunas claves:
Continuar leyendo »

Ojos Azules es un breve relato escrito por Arturo Pérez Reverte. Apenas ocupa la media hora de lectura. Es una labor intensa de síntesis de una historia, la cual recopila las mejores dotes narrativas del autor y te recuerda porque es uno de los escritores más leídos en habla hispana. El argumento se centra en la noche del 30 de junio de 1520, en Tenochtitlán, la llamada Noche Triste donde las huestes de Hernán Cortés fueron derrotadas a manos de guerreros Aztecas.

Fue la peor noche sin duda sufrida por los conquistadores. Enemistados ya con los indios que no les veían sino como una invasión y comprobaban su avaricia por el oro, estos soldados huían de la ciudad para salir de ese infierno y volver a España ricos. Pero ese oro les iba a salir muy caro. Una calzada les separaba de su salvación. Una anciana indígena vio como huían y dio la voz de alarma. Instantes después la laguna que rodeaba Tenochtitlán era un hervidero de canoas con nativos armados de flechas y lanzas. Les atacaron por los flancos, les cortaron los puentes y estaban a puntos de masacrarlos a todos. Muchos de los soldados se deshicieron del oro conseguido para poder salir de aquel infierno. Los que se aferraban a esa hora que tanto sudor les había costado sacar, murieron ricos.
Continuar leyendo »

Los veintegenarios

Los veintegenarios ya han nacido cansados, están muertos antes de los 20 años, pues antes de esta edad ya han conseguido cualquier cosa que pudieran desear en su vida. Véase sexo, coche, alojamiento… Es el eterno sobresaliente (inmerecido). Como si un estudiante a cada examen que hiciese sacara sobresaliente por alguna extraña fuerza independiente a él. Y ve el estudiante que crece y necesita mantener ese diez pero esta vez como se independiza tiene que empezar a estudiar. Los veintegenarios jamás van a vivir mejor de lo que actualmente viven. No van a tener nada más.

Los veintegenarios solo buscan que los quieran, que los valoren y que los aprecien. Su búsqueda más intensa es el amor. Pero nadie tiene tiempo para ellos, jamás nadie le ha dedicado más de tres días enteros ininterrumpidos. Sus progenitores jamás han querido lo que ellos son, sino lo que ellos podían llegar a ser. Los veintegenarios son tratados como potencialmente humanos. Y es este desprecio lo que hace es que se refugien en lo material que les provoca satisfacción momentánea al igual que toda su vida, la cual es una vida momentánea.
Continuar leyendo »

Entradas antiguas »